jueves, 21 de marzo de 2013

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INFECCIONES MASCULINAS


En la piel que cubre el pene pueden aparecer múltiples enfermedades, en ocasiones difíciles de diagnosticar y que requieren un tratamiento especializado por un médico experto.
¿Qué enfermedades pueden aparecer en la piel del pene y genitales?
En el pene pueden surgir diferentes enfermedades. Algunas lesiones aparecen solamente en la piel del pene. Además, el pene y la piel que cubre los testículos (escroto) pueden participar de múltiples enfermedades de la piel.
A continuación, exponemos un resumen de las enfermedades más frecuentes e importantes que afectan a piel de pene y escroto::
  1. LESIONES MENORES
    • Pápulas perladas
    • Granulomas sebáceos.
    • Linfangitis esclerosante del pene.
    • Moluscum contagiosum.
    • Trombosis vena dorsal del pene.
  2. LESIONES TRAUMATICAS SOBRE EL PENE
  3. ULCERAS EN GLANDE Y EN PENE
    • Herpes genital.
    • Sífilis.
    • Chancroide.
    • Linfogranuloma venéreo.
  4. CONDILOMAS ACUMINADOS (Papilomavirus). (Ver ETS)
  5. BALANITIS y BALANOPOSTITIS.
  6. BALANITIS XEROTICA OBLITERANS.
  7. GANGRENA DE FOURNIER.
  8. TUMORES BENIGNOS DEL PENE
    • Leiomioma
    • Neurofibroma
    • Quistes cutaneos
    • Queratosis seborreica (verruga senil)
  9. LESIONES PREMALIGNAS DEL PENE
    • Condiloma acuminado
    • Balanitis xerotica obliterans
    • Balanitis micacea
    • Leucoplasia
  10. TUMORES MALIGNOS DEL PENE
    • Sarcoma de Kaposi
    • Eritroplasia de Queirat
    • Enfermedad de Bowen
    • Carcinoma escamoso de pene
    • Carcinoma verrucoso
    • Carcinoma basocelular

¿Qué son las pápulas perladas?
Son pequeños puntitos que aparecen en el surco coronal o en el glande. No se asocian a malignidad ni a infección. No requieren tratamiento.
¿Qué son las glándulas sebáceas heterotópicas?
Son pequeñas manchas o gránulos blanco amarillentos. Aparecen en submucosa y en prepucio. No es preciso el tratamiento.
¿Cuándo aparece una úlcera en pene qué puede ser?
Las enfermedades ulcerativas más frecuentes son:
  • Herpes genital.
  • Sífilis.
  • Chancroide.
  • Linfogranuloma venéreo
En el apartado de Enfermedades de Transmisión Sexual se exponen estas lesiones
¿Qué son los condilomas acuminados?
Son verrugas de un diámetro de 1 a 10 mm que tienden a asociarse. Son múltiples. Pueden ser sonrosadas o de color marrón. Suelen aparecer en piel de pene, en prepucio y en glande.
Puede afectar a uretra, escroto, ingles y piel del ano. El meato urinario (orificio por donde sale la orina) se afecta en un 20-25%.
Se transmiten por contacto sexual y están producidos por el papilomavirus. La infección por algunos tipos de papilomavirus se asocia frecuentemente con el cáncer de cervix en mujeres y cáncer de pene en hombres.
¿Qué síntomas produce una infección del pene por hongos?
Se denomina balanitis candidiásica. Produce inicialmente picor y enrojecimiento en glande poco después del contacto sexual. Posteriormente se producen pequeñas pústulas que se erosionan y confluyen unas con otras. Finalmente estas lesiones se descaman.
¿Cómo se diagnostica una infección del pene por hongos?
Para un médico experto, en estas enfermedades, el diagnóstico es sencillo mediante una buena historia clínica y la observación de las lesiones. En casos difíciles puede ser necesario realizar un cultivo del material obtenido de las lesiones.
¿Cómo se trata una infección del pene por hongos?
Inicialmente debe lavarse bien la piel con agua y jabón y aplicarse una crema específica (antifúngica) sobre la piel del pene durante 2 a 3 semanas, hasta que desaparecen las lesiones. Debe realizarse el tratamiento de ambos miembros de la pareja. En la mujer suelen emplearse óvulos vaginales.
Si la infección se reproduce, además del tratamiento local (crema en pene) debe asociarse un tratamiento con pastillas para erradicar la infección.
¿Qué es la Balanitis Xerotica Obliterans?
Es un proceso crónico que provoca atrofia de la piel del prepucio y del glande. Inicialmente son pápulas blancas poco elevadas, induradas, que producen una atrofia apergaminada. Posteriormente, las lesiones suelen confluir para formar grandes placas.
Pueden forman fisuras en el anillo prepucial que pueden sangrar. Cuando afecta al meato uretral (orificio por donde sale la orina) tiende a producir un estrechamiento y dificultad para orinar.
Se denomina también: Liquen esclerótico y atrófico. Raramente puede originar un cáncer de pene.
¿Cómo se trata la Balanitis Xerotica Obliterans?
Inicialmente, en casos leves puede aplicarse un tratamiento con una pomada suave de corticoides.
En casos más avanzados se aconseja eliminar la piel atrófica y retraída mediante cirugía. Si existe fimosis debe realizarse circuncisión y si se ha producido una estrechez del meato urinario debe realizarse una meatotomía.
Dada la tendencia de la piel a atrofiarse y producir retracciones, esta cirugía debería ser realizada por un urólogo experto en cirugía peneana.
¿Qué tumores pueden aparecer en el pene?
En el pene y genitales masculinos pueden crecer una gran variedad de lesiones benignas, premalignas y tumores malignos que por su gran semejanza suelen plantear problemas diagnósticos al medico poco experto en este tema.
Ante una lesión o tumoración en esta zona se aconseja consultar lo antes posible con un urólogo-andrólogo experto en enfermedades del pene.
Los tumores benignos más frecuentes son:
  • Leiomioma
  • Neurofibroma
  • Quistes cutaneos
  • Queratosis seborreica (verruga senil)
En el pene pueden aparecen lesiones que puede volverse malignas, como son:
  • Condiloma acuminado
  • Balanitis xerotica obliterans
  • Balanitis micacea
  • Leucoplasia
Los tumores malignos más frecuentes son:
  • Sarcoma de Kaposi
  • Eritroplasia de Queirat
  • Enfermedad de Bowen
  • Carcinoma escamoso de pene y escroto
  • Carcinoma verrucoso
  • Carcinoma basocelular
¿Es fácil diferenciar entre un tumor maligno y benigno del pene?
Para un médico con poca experiencia en estas enfermedades es difícil ya que existe gran similitud entre ellas.
Un profesional experto puede diagnosticarlo con facilidad mediante la observación y exploración de la lesión. Un uro-andrólogo experto sabe en que casos debe realizar una biopsia de la lesión para precisar si es benigna o maligna
¿Cómo se tratan los tumores del pene?
Inicialmente debe realizarse una extirpación de la lesión o biopsia profunda con anestesia local.
Si el tumor es benigno es suficiente con la extirpación de la lesión.
Si la biopsia confirma que se trata de un tumor maligno debe realizarse una cirugía de exéresis en manos de un urólogo experto en cirugía peneana.
CONSEJOS:
  • En el pene pueden aparecer múltiples enfermedades que requieren un diagnóstico preciso por parte de un médico experto.
  • Si presenta una lesión en pene debe consultar, esperar no conduce a nada.
  • Debe consultar con un urólogo-andrólogo experto que le diagnostique con precisión y le ofrezca el mejor tratamiento.
  • En el Instituto Uro-Andrológico somos expertos en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del pene y de genitales, con la más estricta confidencialidad. 

INFECCIONES FEMENINAS


Los genitales de la mujer se agrupan para su estudio en externos, los que podemos ver a simple vista, e internos, se encuentran en el interior del cuerpo. Estos últimos comprenden la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. A los genitales externos femeninos se les da globalmente el nombre de vulva.
Puesto que el aparato genital femenino posee un orificio que comunica los órganos internos con el exterior, los agentes infecciosos pueden penetrar en su interior produciendo infecciones ginecológicas o enfermedades de transmisión sexual (ETS). Estas enfermedades se suelen transmitir durante el coito.
En las infecciones del aparato genital femenino podemos distinguir las que se producen en el tracto genital inferior, que afectan a la mucosa vaginal y a la vulva, y son muy frecuentes, y las infecciones que tienen asiento en el tracto genital superior, que son más graves y afectan al cuello de útero (cérvix), al cuerpo del útero, a las trompas de Falopio y a los ovarios.

Las Infecciones del tracto genital inferior

Enfermedades como las vulvitis, las uretritis, las vulvovaginitis y las úlceras genitales pueden mostrarse presentando una serie de síntomas que son comunes a todas, como las molestias al orinar (disuria), el aumento de la frecuencia de las micciones (polaquiuria), picor o prurito vulvar, dolor a la penetración (dispareunia), incremento de flujo vaginal (leucorrea), etc.; esta última es motivo frecuente de consulta. Se debe saber que la secreción vaginal, incluso sin presencia de infección, puede variar, tanto en su aspecto como en su cantidad por diversas causas como pueden ser los cambios hormonales, los fibromas uterinos, la estimulación sexual, la ectopia cervical, los procesos alérgicos, etc.

a)   Infecciones vulvo-vaginales

Afectan principalmente a la mucosa de la vagina y secundariamente a la de la vulva.
f Vaginosis bacteriana: Representa el 60 por ciento de las infecciones vulvo-vaginales. La flora bacteriana normal de la vagina (Lactobacilos) es sustituida por la bacteria Gardnerella vaginalis y por otras especies de bacterias anaerobias (la concentración de bacterias anaerobias en la vagina aumenta de 10 a 100 veces). Los factores de riesgo para desarrollar esta infección son las enfermedades de transmisión sexual, la promiscuidad y el uso de dispositivos intrauterinos (DIU). Su importancia se debe a su relación directa con el cuadro clínico denominado como enfermedad pélvica inflamatoria del que hablaremos más adelante. Los criterios clínicos, sobre los cuales se establece el diagnóstico son: exudado vaginal relativamente abundante, homogéneo, no viscoso, blanquecino, adherente y maloliente. El pH vaginal se eleva a 4'7- 5'5. Si se mezcla el exudado con hidróxido de potasio al 10 por ciento, se reproduce el típico olor a pescado. Al microscopio óptico se observa que las células del epitelio vaginal se encuentran recubiertas por bacterias y no suelen verse células inflamatorias. El tratamiento se realiza con fármacos antimicrobianos por vía oral durante una semana o en forma de cremas vaginales. En este caso no es necesario instaurar tratamiento para el compañero sexual.
f Vulvovaginitis candidiásica: Las infecciones vaginales por hongos suponen de un 30 a un 35 por ciento de las infecciones vaginales y en su mayor parte son causadas por la especie Candida albicans. Tanto la colonización (presencia de las levaduras multiplicándose pero sin producir infección) como la misma infección son frecuentes. La procedencia del hongo puede ser a partir de la propia flora endógena de la paciente (Candida forma parte de la flora del tubo digestivo) o bien por contacto sexual.
Hay factores q ue están relacionados con esta infección como: la diabetes, los anticonceptivos orales, los antibióticos y el embarazo. Las molestias suelen ser típicas, incluyendo picor, quemazón, irritación y un exudado vaginal que se adhiere a la mucosa y es de color blanquecino o amarillento (tradicionalmente descrito como con aspecto de "requesón"). La inflamación de la zona vulvo-vaginal, las excoriaciones y las fisuras en la mucosa son frecuentes.
El diagnóstico es clínico. En un examen en fresco (sin necesidad de tinciones) al microscopio óptico se pueden ver numerosas levaduras. El tratamiento se realiza con fármacos antifúngicos tanto por vía oral como tópica. En ocasiones se presentan recaídas que obligan a replantear el tratamiento.
f Vaginitis por Tricomonas: La infección por Trichomonas vaginalis es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes y representa del 5 al 10 por ciento de las infecciones vulvo-vaginales.
Aproximadamente, el 50 por ciento de las mujeres que son portadoras de este microorganismo no presentan síntomas, lo que facilita el contagio ya que no llevan tratamiento. Las molestias más frecuentes son la leucorrea abundante (espumosa, amarillo-verdosa y maloliente), las molestias al orinar (disuria), las molestias con la penetración (dispareunia) y el picor o prurito vaginal. A la exploración, la vagina se aprecia inflamada y el cuello del útero enrojecido, con una apariencia clásicamente descrita como aspecto de "frambuesa".
El diagnóstico en los casos de enfermedad se establece a partir de una muestra de exudado vaginal con un examen en fresco al microscopio óptico, donde se ven los protozoos parásitos flagelados. También se puede realizar el cultivo. El tratamiento se lleva a cabo con antimicrobianos, bien en monodosis o dosis múltiples cada 8 horas durante una semana. En este caso es necesario tratar a la pareja.

b)  Úlceras genitales

Son uno de los motivos de consulta más frecuentes en la clínica de las enfermedades de transmisión sexual. Una úlcera en los genitales, de reciente aparición, en un individuo sexualmente activo debe hacer pensar en una enfermedad de transmisión sexual. Hay diversas enfermedades infecciosas que pueden producir este tipo de úlceras. A Consecuencia de la infección suelen verse aumentados de tamaño los ganglios linfáticos de la zona inguinal.
Las infecciones que producen este tipo de úlceras son: infección genital por el virus del herpes simple, sífilis (infección producida por Treponema pallidum), chancroide (producido por Haemophilus ducrey) y el Linfogranuloma venéreo (producido por la bacteria Chlamydia trachomatis). Si bien tradicionalmente se describieron las características clínicas de cada uno de ellos diferenciarlos únicamente en base a estas no siempre es fácil. Hay disponibles pruebas de laboratorio (básicamente estudios serológicos y cultivos) específicos para cada caso. Es fundamental acudir pronto al médico para que a partir del diagnóstico específico de cada una pueda establecer un tratamiento adecuado.

c)   Verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano

Se trata de la enfermedad de transmisión sexual causada por un virus más frecuente. Se estima que entre las mujeres de 0 a 34 años la incidencia de la infección por el virus del papiloma humano (VPH) es del 6 por ciento Hay distintos tipos de virus VPH y se ha visto que alguno de ellos están implicados en los cambios iniciales que tienen lugar cuando se desarrolla un cáncer del cuello uterino. Muchas pacientes con esta infección presentan a la vez otras enfermedades de transmisión sexual.
Las verrugas genitales o condilomas acuminados muestran una superficie de tipo irregular, similar al aspecto de la de una coliflor, de color rosado y de tamaño variable; aparecen en la región genital y perianal. Por lo general no dan molestias, aunque esto depende del lugar en el que se sitúen. El diagnóstico se realiza mediante la exploración clínica, aunque hay algunas pruebas de laboratorio que pueden ser de ayuda, así la citología con tinción de Papanicolaou o diversas técnicas para la detección del ácido nucleído de los virus en el tejido. Hay varios tipos de tratamientos: medicamentos tópicos, crioterapia, láser, electrocauterio. Es importante realizar una citología con una tinción de Papanicolaou para descartar la presencia de una displasia cervical (lesión precancerosa). En el 65 por ciento de los casos las verrugas reaparecen.

Infecciones del tracto genital superior

Dentro de ellas se consideran aquellas infecciones que afecta al cuerpo del útero, las trompas de Falopio y, en los casos más graves, a los ovarios.

a)   Enfermedad inflamatoria pélvica

Con este nombre se hace referencia al síndrome que se presenta cuando los microorganismos ascienden desde el cuello de útero (sin relación con el embarazo o una intervención quirúrgica) y afectan el endometrio (mucosa que recubre por dentro el útero) produciendo su inflamación (endometritis), a las trompas de Falopio provocando (salpingitis), los ovarios (ooforitis) y a estructuras pélvicas contiguas, pudiendo producirse incluso una peritonitis pélvica.
Es una afección más frecuente en mujeres por debajo de los 35 años; raramente tiene lugar antes de la primera menstruación (menarquia) o después de la menopausia. Los factores de riesgo relacionados son: promiscuidad, enfermedad inflamatoria pélvica previa, el uso de dispositivos anticonceptivos intrauterinos DIU y los abortos. Respecto a los anticonceptivos, la relación depende del método: los preservativos protegen, el DIU se ha descrito que aumenta ligeramente el riesgo y los anticonceptivos orales tienen un efecto no aclarado.
Los microorganismos que con más frecuencia causan la enfermedad inflamatoria pélvica son:
f Neisseria gonorrhoeae (conocido como gonococo), que es la causa más frecuente. Puede producir otras infecciones como la poliartritis migratoria, endocarditis, infección del ano y uretritis (que puede ser asintomática). Es más fácil que la transmisión sea del hombre a la mujer que al contrario. Los factores de riesgo relacionados con esta infección son: mujer joven, nivel socio-económico bajo y múltiples compañeros sexuales.
f Chlamydia trachomatis, que Infecta al 5 por ciento de las mujeres no embarazadas, en las que la mitad no tendrán molestia ninguna y la apariencia del cuello uterino será normal. Los factores de riesgo de la infección son parecidos a los indicados para Neisseria gonorrhoeae. Lo más frecuente es la infección del cuello del útero o cervicitis. Los hallazgos exploratorios también son similares a los de la infección por Neisseria gonorrhoeae.
La paciente con enfermedad inflamatoria pélvica puede presentar dolor en el bajo abdomen, fiebre, leucorrea y/o sangrado uterino anormal. Con frecuencia las molestias aparecen durante o poco después de la menstruación. En la cervicitis puede aparecer un exudado vaginal mucopurulento amarillo-verdoso, con células inflamatorias. En la salpingitis aguda el comienzo suele suceder poco después de la menstruación. El dolor abdominal bajo progresivamente se hace importante. Por lo general están afectadas las dos trompas. Pueden aparecer nauseas y vómitos. Es frecuente la fiebre, leucocitosis, exudado cervical mucopurulento, sangrado vaginal irregular y Vaginosis bacteriana. A consecuencia de la extensión de la infección, se puede desarrollar una peritonitis. Si no se trata adecuadamente puede instaurarse un cuadro de salpingitis crónica, con la formación de cicatrices en las trompas. Entre las secuelas se encuentran dolor abdominal crónico, irregularidades menstruales e infertilidad. Las pueden ser el desarrollo de un absceso tubo-ovárico (hasta en un 15 por ciento) y el síndrome de Fitz-Hugh-Curtis (un cuadro de peri-hepatitis).
El diagnóstico de enfermedad inflamatoria pélvica se basa en el cuadro clínico y la exploración física (la palpación del abdomen y de las estructuras afectadas suele ser sumamente dolorosa). Los estudios microbiológicos permiten demostrar la presencia de Neisseria gonorrhoeae o Chlamydia trachomatis. En otras ocasiones, se recurre a pruebas como la ecografía o la biopsia.
Con el tratamiento, se busca erradicar la infección y evitar la infertilidad y embarazos ectópicos que pueden producirse como secuelas. Según la situación clínica y los antecedentes de la paciente puede ser necesario el ingreso en el hospital. Es fundamental el uso precoz de antimicrobianos por vía parenteral (intramuscular o vía intravenosa), en cuanto se hayan tomado las muestras correspondientes para realizar el cultivo microbiológico. En este caso también será necesario el tratamiento a la o las parejas.

EMFERMEDADES DE TRANSMICION SEXUAL



Las (ITS), también conocidas como enfermedades de transmisión sexual (ETS),1 antes enfermedades venéreas, son un conjunto de afecciones clínicas infectocontagiosas que se transmiten de persona a persona por medio de contacto sexual que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales, incluido el sexo vaginal, el sexo anal y el sexo oral. Sin embargo, pueden transmitirse también por uso de jeringas contaminadas o por contacto con la sangre, y algunas de ellas pueden transmitirse durante el embarazo o el parto, desde la madre al hijo.2
La mayor parte de las enfermedades de transmisión sexual son causadas por dos tipos de gérmenes: bacterias y virus, pero algunas también son causadas por hongos y protozoarios.
Para prevenir las ETS, es fundamental conocer su existencia, los medios de transmisión, optar por una conducta sexual segura, ya sea abstenerse del contacto sexual, tener pareja única o practicar el sexo seguro y, en caso de presentar síntomas, acudir precozmente a la atención sanitaria. También es imprescindible evitar compartir jeringas (para el consumo de sustancias adictivas, por ejemplo).3

EPIDEMIOLOGÍA
Las tasas de incidencia de las ITS siguen siendo altas en la mayor parte del mundo, a pesar de los avances de diagnóstico y terapéuticos que pueden rápidamente hacer que los pacientes con muchas ITS se vuelvan no contagiosos y curar a la mayoría. En muchas culturas, las costumbres sexuales cambiantes y el uso del anticonceptivo oral han eliminado las restricciones sexuales tradicionales, especialmente para las mujeres y, sin embargo, tanto los profesionales de la salud como los pacientes tienen dificultades para tratar abierta y sinceramente los problemas sexuales. Adicionalmente, la difusión mundial de bacterias drogorresistentes (ej., gonococos resistentes a la penicilina) refleja el uso erróneo de antibióticos y la extensión de copias resistentes en las poblaciones móviles. El efecto de los viajes se hace más evidente con la difusión rápida del virus del sida (HIV-1) de África a Europa y al continente americano a finales de la década de 1970.
Las prevalencias de ITS observadas con frecuencia en las adolescentes sexualmente activas tanto con síntomas del tracto genital bajo como sin ellos incluyen Chlamydia trachomatis (10-25%),gonorreas de Neisseria (3-18%), sífilis (0-3%), Trichomonas vaginalis (8-16%), y el virus del herpes simple (2-12%). Entre muchachos adolescentes sin síntomas de uretritis, las tasas aisladas incluyen C. trachomatis (9-11%) y gonorreas de N. (2-3%).
En 1996, la OMS estimaba que más de 1 millón de personas se infectaban diariamente. Cerca del 60 por ciento de estas infecciones ocurren entre menores de 25 años, y el 30 por ciento de éstos tienen menos de 20 años. Entre los 14 y los 19 años de edad, las ITS ocurren con más frecuencia en muchachas que muchachos en una proporción casi de 2:1; esto se iguala en ambos sexos hacia los 20 años. Se estima que 340 millones de nuevos casos de sífilis, gonorrea, Chlamydia y de tricomoniasis se dieron en el mundo entero en 1999.
PREVENCIÓN

Póster de propaganda estadounidense (c. 1942-1945), posiblemente elaborado por una agencia del gobierno de ese país, y dirigido a soldados y marineros de la Segunda Guerra Mundial donde se apelaba a su patriotismo para exhortarlos a que se protegieran. El texto incluye el términoenfermedades venéreas (nombre médico que se usaba en esa época) y dice: "(Ella) puede parecer limpia PERO... las chicas que ligas, las que encuentras en la calle, las prostitutas... DISEMINAN la SÍFILIS y la GONORREA. No podrás vencer a (las potencias del) Eje si contraes enfermedades venéreas." Se usaron imágenes de mujeres para capturar la atención de los ciudadanos en contra de las infecciones.

PRESERVATIVO
Los preservativos o condones proporcionan protección cuando se utilizan correctamente como barrera desde/hacia el área que cubren. Las áreas descubiertas todavía son susceptibles a muchas ETS. En el caso del VIH, las rutas de transmisión sexual implican casi siempre el pene, puesto que el VIH no puede esparcirse a través de la piel intacta; así, al proteger el pene de la vagina o del ano con un condón usado correctamente, se impide con eficacia su transmisión. Un líquido infectado en una piel rota que llevase a la transmisión directa del VIH no sería considerado “transmitido sexualmente”, pero puede ocurrir teóricamente durante el contacto sexual; esto puede evitarse simplemente dejando de tener contactos sexuales cuando se tiene una herida abierta. Otras ITS, incluso infecciones virales, se pueden prevenir con el uso de los condones de látex como barrera.
Los condones están diseñados, probados y manufacturados para no fallar nunca si se usan apropiadamente. El condón nunca es un cien por ciento seguro.
EL USO APROPIADO EXIGE:
·         No poner el condón demasiado firme en el extremo, dejando 1,5 cm en la extremidad para la eyaculación. Si se coloca el condón muy apretado, es posible que falle.
·         Usar un condón nuevo para cada encuentro sexual.
·         No usar un condón demasiado flojo, pues puede hacer fracasar la barrera.
·         No voltear el condón después de haber terminado, aunque no haya habido eyaculación.
·         No usar condones elaborados con sustancias diferentes al látex y el poliuretano, pues no protegen contra el VIH.
·         Evitar dejar el condón en el calor porque pueden desgastarse.
·         Evitar el uso de lubricantes basados en aceite (o cualquier cosa que contenga aceite) con los condones de látex, ya que el aceite puede hacer que se rompan.
·         Evitar el uso de doble condón, pues la fricción entre ambos puede hacer que se rompan.

PRUEBAS PARA DIAGNÓSTICO DE ITS
Las pruebas para diagnóstico de ITS pueden aplicarse para buscar una sola de estas infecciones o bien incluir varias pruebas individuales para una amplia gama de ellas, entre ellas las pruebas para sífilis, gonorrea, chlamydia, hepatitis y las pruebas de VIH. Sin embargo, no existe ningún procedimiento que pueda aplicarse para detectar la presencia de absolutamente todos los agentes infecciosos, así que es importante saber para cuál de las diferentes ITS sirve cada una de las pruebas.

HISTORIA DE LOS TRATAMIENTOS
Durante este período se reconoció la importancia del seguimiento de las pistas de infectados para tratar las ITS. Llevando las pistas de las parejas sexuales de los individuos infectados, haciéndoles exámenes para confirmar si estaban infectados, tratando al infectado y siguiendo a su vez las pistas de sus contactos, las clínicas de las ETS podían ser muy efectivas en la supresión de infecciones en la población en general.
INFECCIONES Y ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
GONORREA
La gonorrea es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más frecuentes. La causante es la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede crecer y multiplicarse fácilmente en áreas húmedas y tibias del aparato reproductivo, incluidos el cuello uterino (la abertura de la matriz), el útero (matriz) y lastrompas de Falopio (también llamadas oviductos) en la mujer, y en la uretra (conducto urinario) en la mujer y en el hombre. Esta bacteria también puede crecer en la boca, en la garganta, en los ojos y en el ano.
SÍNTOMAS
En la mujer:
·         secreción vaginal inusual
·         sangrado vaginal inusual
·         dolor en la parte inferior del abdomen
La mujer infectada puede no tener síntomas o presentar ligeras molestias al orinar o flujo.
En el hombre:
·         dolor al orinar
·         secreción uretral purulenta
En el varón transcurren dos a tres días después del contacto sexual antes de que se presenten los síntomas (dolor al orinar, pues sale por la uretra). La gonorrea y la infección por clamidia pueden ocasionar esterilidad cuando no se aplica el tratamiento.
La gonorrea predomina sobre la sífilis y no es menos importante que esta.
SÍFILIS
Es una infección de transmisión sexual ocasionada por la bacteria Treponema pallidum, microorganismo que necesita un ambiente tibio y húmedo para sobrevivir, por ejemplo, en las membranas mucosas de los genitales, la boca y el ano. Se transmite cuando se entra en contacto con las heridas abiertas de una persona infectada. Esta enfermedad tiene varias etapas: la primaria, secundaria, la latente y la terciaria (tardía). En la etapa secundaria es posible contagiarse al tener contacto con la piel de alguien que tiene una erupción cutánea en la piel causada por la sífilis.
SÍNTOMAS
Si no es tratada a tiempo la enfermedad atraviesa cuatro etapas:
·         Etapa primaria: el primer síntoma es una llaga en la parte del cuerpo que entró en contacto con la bacteria. Estos síntomas son difíciles de detectar porque por lo general no causan dolor, y en ocasiones ocurren en el interior del cuerpo. Una persona que no ha sido tratada puede infectar a otras durante esta etapa.
·         Etapa secundaria: surge alrededor de tres a seis semanas después de que aparece la llaga. Aparecerá una erupción en todo el cuerpo, en las palmas de las manos, en las plantas de los pies o en alguna otra zona. Otros síntomas posibles son: fiebre leve, inflamación de los ganglios linfáticos y pérdida del cabello.
·         Etapa latente: si no es diagnosticada ni tratada durante mucho tiempo, la sífilis entra en una etapa latente, en la que no hay síntomas notables y la persona infectada no puede contagiar a otras. Sin embargo, una tercera parte de las personas que están en esta etapa empeoran y pasan a la etapa terciaria de la sífilis.
·         Etapa terciaria (tardía): esta etapa puede causar serios problemas como, por ejemplo, trastornos mentales, ceguera, anomalías cardíacas y trastornos neurológicos. En esta etapa, la persona infectada ya no puede transmitir la bacteria a otras personas, pero continúa en un periodo indefinido de deterioro.
PAPILOMA HUMANO
Es una enfermedad infecciosa causada por el VPH (virus del papiloma humano). Se transmite principalmente por vía sexual, aunque puede contagiarse también en piscinas, baños y saunas. Se presenta en la piel de las zonas genitales en forma de verrugas. Las lesiones son apreciables a simple vista o se pueden diagnosticar por observación de tejidos con un microscopio.
SÍNTOMAS
Algunos de los síntomas más importantes que sugieren la presencia de virus del papiloma humano son irritaciones constantes en la entrada de la vagina con ardor y sensación de quemadura durante las relaciones sexuales (se denomina vulvodinia), pequeñas verrugas en el área ano-genital: cérvix, vagina, vulva y uretra (en mujeres) y pene, uretra y escroto (en varones). Pueden variar en apariencia (verrugas planas no visibles o acuminadas sí visibles), en número y en tamaño, por lo que se necesita un especialista para su diagnóstico. Aparecen alteraciones en elPapanicolaou, lo que refleja que en el cuello del útero hay lesiones escamosas intraepiteliales (zonas infectadas por VPH que pueden provocar cáncer).
VIH
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es responsable del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y ataca a los linfocitos T-4, que forman parte fundamental del sistema inmunitario del ser humano. Como consecuencia, disminuye la capacidad de respuesta del organismo para hacer frente a infecciones oportunistas originadas por virus, bacterias, protozoos,hongos y otros tipos de infecciones.3
La causa más frecuente de muerte entre las personas que contraen el VIH es la neumonía por Pneumocystis jiroveci, aunque también es elevada la incidencia de ciertos tipos de cáncer como los linfomas de células B y el sarcoma de Kaposi. También son comunes las complicaciones neurológicas, la pérdida de peso y el deterioro físico del paciente. La mortalidad disminuyó mucho con el invento de los medicamentos antirretrovirales.
El VIH se puede transmitir por vía sexual (vaginal o anal) mediante el intercambio de fluidos vaginales o rectales o semen, así como mediante el contacto con el líquido preeyaculatorio durante las prácticas sexuales o por transfusiones de sangre. Una madre infectada con VIH también puede infectar al niño durante el embarazo mediante la placenta o durante el parto y la lactancia, aunque existen tratamientos para evitarlo. Tras la infección, pueden pasar hasta 10 años para que se diagnostique el SIDA, que es cuando el sistema inmunitario está gravemente dañado y no es capaz de responder efectivamente a las infecciones oportunistas.3
Es muy importante destacar que una persona infectada por el VIH puede o no desarrollar el SIDA. Muchos pacientes que han sido diagnosticados seropositivos frente al VIH pasan largos periodos de tiempo sin desarrollar inmunodeficiencia y es una condicion que se puede sobrellevar. La condicion de SIDA no es permanente.
SÍNTOMAs
Los síntomas del SIDA en los adolescentes pueden ser los mismos que en los niños y también pueden parecerse más a los síntomas que se presentan a menudo en los adultos con el síndrome. Algunos adolescentes y adultos pueden desarrollar una enfermedad con un aumento en la segregación de espermatozoides, además de otra parecida a la gripe en el plazo de un mes o dos después de la exposición al VIH, aunque muchas personas no desarrollan ningún síntoma al infectarse. Además, los síntomas usualmente desaparecen en el plazo de una semana a un mes, y se confunden a menudo con los síntomas de otra infección viral. Los síntomas pueden incluir:4
·         fiebre
·         dolor de cabeza
·         malestar general
·         depresión
·         infertilidad
·         vómito
·         diarrea
VÍAS DE TRANSMISIÓN
Las tres principales vías de transmisión del VIH son:
·         Sexual (acto sexual sin protección). La transmisión se produce por el contacto de secreciones infectadas con la mucosa genital, rectal u oral de la otra persona.
·         Parenteral (por sangre). Es una forma de transmisión a través de jeringuillas infectadas que se da por la utilización de drogas intravenosas o a través de los servicios sanitarios, como ha ocurrido a veces en países pobres; también en personas con hemofilia que han recibido una transfusión de sangre infectada o productos infectados derivados de la sangre; en menor grado, trabajadores de salud que estén expuestos a la infección en un accidente de trabajo, como puede ocurrir si una herida entra en contacto con sangre infectada; también debido a la realización de piercings, tatuajes y escarificaciones, si se hace sin las debidas condiciones de higiene.
·         Vertical (de madre a hijo). La transmisión puede ocurrir durante las últimas semanas del embarazo, durante el parto o al amamantar al bebé. De las tres, el parto es la más problemática. Actualmente en países desarrollados la transmisión vertical del VIH está totalmente controlada (siempre que la madre sepa que es portadora del virus), ya que desde el inicio del embarazo (y en ciertos casos con anterioridad incluso) se le da a la embarazada una Terapia Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA), especialmente indicada para estas situaciones; el parto se realiza por cesárea generalmente, se suprime la producción de leche (y con ello la lactancia), e incluso se da tratamiento antiviral al recién nacido.