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jueves, 21 de marzo de 2013
INFECCIONES MASCULINAS
En la
piel que cubre el pene pueden aparecer múltiples enfermedades, en ocasiones
difíciles de diagnosticar y que requieren un tratamiento especializado por un
médico experto.
¿Qué enfermedades pueden
aparecer en la piel del pene y genitales?
En el
pene pueden surgir diferentes enfermedades. Algunas lesiones aparecen solamente
en la piel del pene. Además, el pene y la piel que cubre los testículos
(escroto) pueden participar de múltiples enfermedades de la piel.
A
continuación, exponemos un resumen de las enfermedades más frecuentes e
importantes que afectan a piel de pene y escroto::
- LESIONES MENORES
- Pápulas perladas
- Granulomas sebáceos.
- Linfangitis esclerosante
del pene.
- Moluscum contagiosum.
- Trombosis vena dorsal del
pene.
- LESIONES TRAUMATICAS SOBRE
EL PENE
- ULCERAS EN GLANDE Y EN PENE
- Herpes genital.
- Sífilis.
- Chancroide.
- Linfogranuloma venéreo.
- CONDILOMAS ACUMINADOS
(Papilomavirus). (Ver ETS)
- BALANITIS y BALANOPOSTITIS.
- BALANITIS XEROTICA
OBLITERANS.
- GANGRENA DE FOURNIER.
- TUMORES BENIGNOS DEL PENE
- Leiomioma
- Neurofibroma
- Quistes cutaneos
- Queratosis seborreica
(verruga senil)
- LESIONES PREMALIGNAS DEL
PENE
- Condiloma acuminado
- Balanitis xerotica
obliterans
- Balanitis micacea
- Leucoplasia
- TUMORES MALIGNOS DEL PENE
- Sarcoma de Kaposi
- Eritroplasia de Queirat
- Enfermedad de Bowen
- Carcinoma escamoso de pene
- Carcinoma verrucoso
- Carcinoma basocelular
¿Qué son las pápulas
perladas?
Son
pequeños puntitos que aparecen en el surco coronal o en el glande. No se
asocian a malignidad ni a infección. No requieren tratamiento.
¿Qué son las glándulas
sebáceas heterotópicas?
Son
pequeñas manchas o gránulos blanco amarillentos. Aparecen en submucosa y en
prepucio. No es preciso el tratamiento.
¿Cuándo aparece una
úlcera en pene qué puede ser?
Las
enfermedades ulcerativas más frecuentes son:
- Herpes genital.
- Sífilis.
- Chancroide.
- Linfogranuloma venéreo
¿Qué son los condilomas
acuminados?
Son verrugas de un diámetro de 1 a 10 mm
que tienden a asociarse. Son múltiples. Pueden ser sonrosadas o de color
marrón. Suelen aparecer en piel de pene, en prepucio y en glande.
Puede
afectar a uretra, escroto, ingles y piel del ano. El meato urinario (orificio
por donde sale la orina) se afecta en un 20-25%.
Se
transmiten por contacto sexual y están producidos por el papilomavirus. La
infección por algunos tipos de papilomavirus se asocia frecuentemente con el
cáncer de cervix en mujeres y cáncer de pene en hombres.
¿Qué síntomas produce una
infección del pene por hongos?
Se
denomina balanitis candidiásica.
Produce inicialmente picor y enrojecimiento en glande poco después del contacto
sexual. Posteriormente se producen pequeñas pústulas que se erosionan y
confluyen unas con otras. Finalmente estas lesiones se descaman.
¿Cómo se diagnostica una
infección del pene por hongos?
Para un
médico experto, en estas enfermedades, el diagnóstico es sencillo mediante una
buena historia clínica y la observación de las lesiones. En casos difíciles
puede ser necesario realizar un cultivo del material obtenido de las lesiones.
¿Cómo se trata una
infección del pene por hongos?
Inicialmente
debe lavarse bien la piel con agua y jabón y aplicarse una crema específica
(antifúngica) sobre la piel del pene durante 2 a 3 semanas, hasta que
desaparecen las lesiones. Debe realizarse el tratamiento de ambos miembros de
la pareja. En la mujer suelen emplearse óvulos vaginales.
Si la
infección se reproduce, además del tratamiento local (crema en pene) debe
asociarse un tratamiento con pastillas para erradicar la infección.
¿Qué es la Balanitis
Xerotica Obliterans?
Es un
proceso crónico que provoca atrofia de la piel del prepucio y del glande.
Inicialmente son pápulas blancas poco elevadas, induradas, que producen una
atrofia apergaminada. Posteriormente, las lesiones suelen confluir para formar
grandes placas.
Pueden
forman fisuras en el anillo prepucial que pueden sangrar. Cuando afecta al
meato uretral (orificio por donde sale la orina) tiende a producir un
estrechamiento y dificultad para orinar.
Se
denomina también: Liquen esclerótico y atrófico. Raramente puede originar un
cáncer de pene.
¿Cómo se trata la
Balanitis Xerotica Obliterans?
Inicialmente,
en casos leves puede aplicarse un tratamiento con una pomada suave de
corticoides.
En casos
más avanzados se aconseja eliminar la piel atrófica y retraída mediante
cirugía. Si existe fimosis debe realizarse circuncisión y si se ha producido
una estrechez del meato urinario debe realizarse una meatotomía.
Dada la
tendencia de la piel a atrofiarse y producir retracciones, esta cirugía debería
ser realizada por un urólogo experto en cirugía peneana.
¿Qué tumores pueden
aparecer en el pene?
En el
pene y genitales masculinos pueden crecer una gran variedad de lesiones
benignas, premalignas y tumores malignos que por su gran semejanza suelen
plantear problemas diagnósticos al medico poco experto en este tema.
Ante una
lesión o tumoración en esta zona se aconseja consultar lo antes posible con un urólogo-andrólogo
experto en enfermedades del pene.
Los
tumores benignos más frecuentes son:
- Leiomioma
- Neurofibroma
- Quistes cutaneos
- Queratosis seborreica
(verruga senil)
En el
pene pueden aparecen lesiones que puede volverse malignas, como son:
- Condiloma acuminado
- Balanitis xerotica
obliterans
- Balanitis micacea
- Leucoplasia
Los
tumores malignos más frecuentes son:
- Sarcoma de Kaposi
- Eritroplasia de Queirat
- Enfermedad de Bowen
- Carcinoma escamoso de pene y
escroto
- Carcinoma verrucoso
- Carcinoma basocelular
¿Es fácil diferenciar
entre un tumor maligno y benigno del pene?
Para un
médico con poca experiencia en estas enfermedades es difícil ya que existe gran
similitud entre ellas.
Un
profesional experto puede diagnosticarlo con facilidad mediante la observación
y exploración de la lesión. Un uro-andrólogo experto sabe en que casos debe
realizar una biopsia de la lesión para precisar si es benigna o maligna
¿Cómo se tratan los
tumores del pene?
Inicialmente
debe realizarse una extirpación de la lesión o biopsia profunda con anestesia
local.
Si el
tumor es benigno es suficiente con la extirpación de la lesión.
Si la
biopsia confirma que se trata de un tumor maligno debe realizarse una cirugía
de exéresis en manos de un urólogo experto en cirugía peneana.
CONSEJOS:
- En el pene pueden aparecer
múltiples enfermedades que requieren un diagnóstico preciso por parte de
un médico experto.
- Si presenta una lesión en
pene debe consultar, esperar no conduce a nada.
- Debe consultar con un
urólogo-andrólogo experto que le diagnostique con precisión y le ofrezca
el mejor tratamiento.
- En el Instituto
Uro-Andrológico somos expertos en el diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades del pene y de genitales, con la más estricta
confidencialidad.
INFECCIONES FEMENINAS
Los
genitales de la mujer se agrupan para su estudio en externos, los que podemos
ver a simple vista, e internos, se encuentran en el interior del cuerpo. Estos
últimos comprenden la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. A
los genitales externos femeninos se les da globalmente el nombre de vulva.
Puesto
que el aparato genital femenino posee un orificio que comunica los órganos
internos con el exterior, los agentes infecciosos pueden penetrar en su
interior produciendo infecciones ginecológicas o enfermedades de transmisión
sexual (ETS). Estas enfermedades se suelen transmitir durante el coito.
En las
infecciones del aparato genital femenino podemos distinguir las que se producen
en el tracto genital inferior, que afectan a la mucosa vaginal y a la vulva, y
son muy frecuentes, y las infecciones que tienen asiento en el tracto genital
superior, que son más graves y afectan al cuello de útero (cérvix), al cuerpo
del útero, a las trompas de Falopio y a los ovarios.
Las Infecciones del tracto genital inferior
Enfermedades
como las vulvitis, las uretritis, las vulvovaginitis y las úlceras genitales
pueden mostrarse presentando una serie de síntomas que son comunes a todas,
como las molestias al orinar (disuria), el aumento de la frecuencia de las
micciones (polaquiuria), picor o prurito vulvar, dolor a la penetración
(dispareunia), incremento de flujo vaginal (leucorrea), etc.; esta última es
motivo frecuente de consulta. Se debe saber que la secreción vaginal, incluso
sin presencia de infección, puede variar, tanto en su aspecto como en su
cantidad por diversas causas como pueden ser los cambios hormonales, los
fibromas uterinos, la estimulación sexual, la ectopia cervical, los procesos
alérgicos, etc.
a) Infecciones vulvo-vaginales
Afectan
principalmente a la mucosa de la vagina y secundariamente a la de la vulva.
f
Vaginosis bacteriana: Representa el 60 por ciento de las infecciones
vulvo-vaginales. La flora bacteriana normal de la vagina (Lactobacilos) es
sustituida por la bacteria Gardnerella vaginalis y por otras especies de
bacterias anaerobias (la concentración de bacterias anaerobias en la vagina
aumenta de 10 a 100 veces). Los factores de riesgo para desarrollar esta
infección son las enfermedades de transmisión sexual, la promiscuidad y el uso
de dispositivos intrauterinos (DIU). Su importancia se debe a su relación
directa con el cuadro clínico denominado como enfermedad pélvica inflamatoria
del que hablaremos más adelante. Los criterios clínicos, sobre los cuales se
establece el diagnóstico son: exudado vaginal relativamente abundante,
homogéneo, no viscoso, blanquecino, adherente y maloliente. El pH vaginal se
eleva a 4'7- 5'5. Si se mezcla el exudado con hidróxido de potasio al 10 por
ciento, se reproduce el típico olor a pescado. Al microscopio óptico se observa
que las células del epitelio vaginal se encuentran recubiertas por bacterias y
no suelen verse células inflamatorias. El tratamiento se realiza con fármacos
antimicrobianos por vía oral durante una semana o en forma de cremas vaginales.
En este caso no es necesario instaurar tratamiento para el compañero sexual.
f
Vulvovaginitis candidiásica: Las infecciones vaginales por hongos suponen de un
30 a un 35 por ciento de las infecciones vaginales y en su mayor parte son
causadas por la especie Candida albicans. Tanto la colonización (presencia de
las levaduras multiplicándose pero sin producir infección) como la misma
infección son frecuentes. La procedencia del hongo puede ser a partir de la
propia flora endógena de la paciente (Candida forma parte de la flora del tubo
digestivo) o bien por contacto sexual.
Hay
factores q ue están relacionados con esta infección como: la diabetes, los
anticonceptivos orales, los antibióticos y el embarazo. Las molestias suelen
ser típicas, incluyendo picor, quemazón, irritación y un exudado vaginal que se
adhiere a la mucosa y es de color blanquecino o amarillento (tradicionalmente
descrito como con aspecto de "requesón"). La inflamación de la zona
vulvo-vaginal, las excoriaciones y las fisuras en la mucosa son frecuentes.
El
diagnóstico es clínico. En un examen en fresco (sin necesidad de tinciones) al
microscopio óptico se pueden ver numerosas levaduras. El tratamiento se realiza
con fármacos antifúngicos tanto por vía oral como tópica. En ocasiones se
presentan recaídas que obligan a replantear el tratamiento.
f
Vaginitis por Tricomonas: La infección por Trichomonas vaginalis es una de las
enfermedades de transmisión sexual más frecuentes y representa del 5 al 10 por
ciento de las infecciones vulvo-vaginales.
Aproximadamente,
el 50 por ciento de las mujeres que son portadoras de este microorganismo no
presentan síntomas, lo que facilita el contagio ya que no llevan tratamiento.
Las molestias más frecuentes son la leucorrea abundante (espumosa,
amarillo-verdosa y maloliente), las molestias al orinar (disuria), las
molestias con la penetración (dispareunia) y el picor o prurito vaginal. A la
exploración, la vagina se aprecia inflamada y el cuello del útero enrojecido,
con una apariencia clásicamente descrita como aspecto de "frambuesa".
El
diagnóstico en los casos de enfermedad se establece a partir de una muestra de
exudado vaginal con un examen en fresco al microscopio óptico, donde se ven los
protozoos parásitos flagelados. También se puede realizar el cultivo. El
tratamiento se lleva a cabo con antimicrobianos, bien en monodosis o dosis
múltiples cada 8 horas durante una semana. En este caso es necesario tratar a
la pareja.
b) Úlceras genitales
Son uno
de los motivos de consulta más frecuentes en la clínica de las enfermedades de
transmisión sexual. Una úlcera en los genitales, de reciente aparición, en un
individuo sexualmente activo debe hacer pensar en una enfermedad de transmisión
sexual. Hay diversas enfermedades infecciosas que pueden producir este tipo de
úlceras. A Consecuencia de la infección suelen verse aumentados de tamaño los
ganglios linfáticos de la zona inguinal.
Las
infecciones que producen este tipo de úlceras son: infección genital por el
virus del herpes simple, sífilis (infección producida por Treponema pallidum),
chancroide (producido por Haemophilus ducrey) y el Linfogranuloma venéreo
(producido por la bacteria Chlamydia trachomatis). Si bien tradicionalmente se
describieron las características clínicas de cada uno de ellos diferenciarlos
únicamente en base a estas no siempre es fácil. Hay disponibles pruebas de
laboratorio (básicamente estudios serológicos y cultivos) específicos para cada
caso. Es fundamental acudir pronto al médico para que a partir del diagnóstico
específico de cada una pueda establecer un tratamiento adecuado.
c)
Verrugas genitales causadas por
el virus del papiloma humano
Se trata
de la enfermedad de transmisión sexual causada por un virus más frecuente. Se
estima que entre las mujeres de 0 a 34 años la incidencia de la infección por
el virus del papiloma humano (VPH) es del 6 por ciento Hay distintos tipos de
virus VPH y se ha visto que alguno de ellos están implicados en los cambios
iniciales que tienen lugar cuando se desarrolla un cáncer del cuello uterino.
Muchas pacientes con esta infección presentan a la vez otras enfermedades de
transmisión sexual.
Las
verrugas genitales o condilomas acuminados muestran una superficie de tipo
irregular, similar al aspecto de la de una coliflor, de color rosado y de
tamaño variable; aparecen en la región genital y perianal. Por lo general no
dan molestias, aunque esto depende del lugar en el que se sitúen. El
diagnóstico se realiza mediante la exploración clínica, aunque hay algunas
pruebas de laboratorio que pueden ser de ayuda, así la citología con tinción de
Papanicolaou o diversas técnicas para la detección del ácido nucleído de los
virus en el tejido. Hay varios tipos de tratamientos: medicamentos tópicos,
crioterapia, láser, electrocauterio. Es importante realizar una citología con
una tinción de Papanicolaou para descartar la presencia de una displasia
cervical (lesión precancerosa). En el 65 por ciento de los casos las verrugas
reaparecen.
Infecciones del tracto genital superior
Dentro de
ellas se consideran aquellas infecciones que afecta al cuerpo del útero, las
trompas de Falopio y, en los casos más graves, a los ovarios.
a) Enfermedad inflamatoria pélvica
Con este
nombre se hace referencia al síndrome que se presenta cuando los
microorganismos ascienden desde el cuello de útero (sin relación con el
embarazo o una intervención quirúrgica) y afectan el endometrio (mucosa que
recubre por dentro el útero) produciendo su inflamación (endometritis), a las
trompas de Falopio provocando (salpingitis), los ovarios (ooforitis) y a
estructuras pélvicas contiguas, pudiendo producirse incluso una peritonitis
pélvica.
Es una
afección más frecuente en mujeres por debajo de los 35 años; raramente tiene
lugar antes de la primera menstruación (menarquia) o después de la menopausia.
Los factores de riesgo relacionados son: promiscuidad, enfermedad inflamatoria
pélvica previa, el uso de dispositivos anticonceptivos intrauterinos DIU y los
abortos. Respecto a los anticonceptivos, la relación depende del método: los
preservativos protegen, el DIU se ha descrito que aumenta ligeramente el riesgo
y los anticonceptivos orales tienen un efecto no aclarado.
Los
microorganismos que con más frecuencia causan la enfermedad inflamatoria
pélvica son:
f
Neisseria gonorrhoeae (conocido como gonococo), que es la causa más frecuente.
Puede producir otras infecciones como la poliartritis migratoria, endocarditis,
infección del ano y uretritis (que puede ser asintomática). Es más fácil que la
transmisión sea del hombre a la mujer que al contrario. Los factores de riesgo
relacionados con esta infección son: mujer joven, nivel socio-económico bajo y
múltiples compañeros sexuales.
f
Chlamydia trachomatis, que Infecta al 5 por ciento de las mujeres no
embarazadas, en las que la mitad no tendrán molestia ninguna y la apariencia
del cuello uterino será normal. Los factores de riesgo de la infección son
parecidos a los indicados para Neisseria gonorrhoeae. Lo más frecuente es la
infección del cuello del útero o cervicitis. Los hallazgos exploratorios
también son similares a los de la infección por Neisseria gonorrhoeae.
La
paciente con enfermedad inflamatoria pélvica puede presentar dolor en el bajo
abdomen, fiebre, leucorrea y/o sangrado uterino anormal. Con frecuencia las
molestias aparecen durante o poco después de la menstruación. En la cervicitis
puede aparecer un exudado vaginal mucopurulento amarillo-verdoso, con células
inflamatorias. En la salpingitis aguda el comienzo suele suceder poco después
de la menstruación. El dolor abdominal bajo progresivamente se hace importante.
Por lo general están afectadas las dos trompas. Pueden aparecer nauseas y
vómitos. Es frecuente la fiebre, leucocitosis, exudado cervical mucopurulento,
sangrado vaginal irregular y Vaginosis bacteriana. A consecuencia de la
extensión de la infección, se puede desarrollar una peritonitis. Si no se trata
adecuadamente puede instaurarse un cuadro de salpingitis crónica, con la
formación de cicatrices en las trompas. Entre las secuelas se encuentran dolor
abdominal crónico, irregularidades menstruales e infertilidad. Las pueden ser
el desarrollo de un absceso tubo-ovárico (hasta en un 15 por ciento) y el
síndrome de Fitz-Hugh-Curtis (un cuadro de peri-hepatitis).
El
diagnóstico de enfermedad inflamatoria pélvica se basa en el cuadro clínico y
la exploración física (la palpación del abdomen y de las estructuras afectadas
suele ser sumamente dolorosa). Los estudios microbiológicos permiten demostrar
la presencia de Neisseria gonorrhoeae o Chlamydia trachomatis. En otras
ocasiones, se recurre a pruebas como la ecografía o la biopsia.
Con el
tratamiento, se busca erradicar la infección y evitar la infertilidad y
embarazos ectópicos que pueden producirse como secuelas. Según la situación
clínica y los antecedentes de la paciente puede ser necesario el ingreso en el
hospital. Es fundamental el uso precoz de antimicrobianos por vía parenteral
(intramuscular o vía intravenosa), en cuanto se hayan tomado las muestras
correspondientes para realizar el cultivo microbiológico. En este caso también
será necesario el tratamiento a la o las parejas.
EMFERMEDADES DE TRANSMICION SEXUAL
Las (ITS), también conocidas como enfermedades
de transmisión sexual (ETS),1 antes enfermedades venéreas, son un
conjunto de afecciones clínicas infectocontagiosas que se transmiten de persona
a persona por medio de contacto sexual que se produce, casi exclusivamente,
durante las relaciones sexuales, incluido el sexo vaginal, el sexo
anal y el sexo oral. Sin embargo, pueden transmitirse también por uso
de jeringas contaminadas o por contacto con la sangre, y algunas de
ellas pueden transmitirse durante el embarazo o el parto, desde la madre al
hijo.2
La mayor parte de las enfermedades de
transmisión sexual son causadas por dos tipos de gérmenes: bacterias y virus,
pero algunas también son causadas por hongos y protozoarios.
Para prevenir las ETS, es fundamental conocer su
existencia, los medios de transmisión, optar por una conducta sexual segura, ya
sea abstenerse del contacto sexual, tener pareja única o practicar el sexo
seguro y, en caso de presentar síntomas, acudir precozmente a la atención
sanitaria. También es imprescindible evitar compartir jeringas (para el consumo
de sustancias adictivas, por ejemplo).3
EPIDEMIOLOGÍA
Las tasas de incidencia de las ITS siguen siendo
altas en la mayor parte del mundo, a pesar de los avances de diagnóstico y
terapéuticos que pueden rápidamente hacer que los pacientes con muchas ITS se
vuelvan no contagiosos y curar a la mayoría. En muchas culturas, las costumbres
sexuales cambiantes y el uso del anticonceptivo oral han eliminado
las restricciones sexuales tradicionales, especialmente para las mujeres y, sin
embargo, tanto los profesionales de la salud como los pacientes tienen
dificultades para tratar abierta y sinceramente los problemas sexuales.
Adicionalmente, la difusión mundial de bacterias drogorresistentes (ej., gonococos resistentes
a la penicilina) refleja el uso erróneo de antibióticos y la
extensión de copias resistentes en las poblaciones móviles. El efecto de los
viajes se hace más evidente con la difusión rápida del virus del sida (HIV-1) de
África a Europa y al continente americano a finales de la década de 1970.
Las prevalencias de ITS observadas con
frecuencia en las adolescentes sexualmente activas tanto con síntomas
del tracto genital bajo como sin ellos incluyen Chlamydia trachomatis (10-25%),gonorreas de Neisseria (3-18%), sífilis (0-3%), Trichomonas
vaginalis (8-16%), y el virus del herpes simple (2-12%).
Entre muchachos adolescentes sin síntomas de uretritis, las tasas aisladas
incluyen C. trachomatis (9-11%) y gonorreas de N. (2-3%).
En 1996, la OMS estimaba que más de 1
millón de personas se infectaban diariamente. Cerca del 60 por ciento de estas
infecciones ocurren entre menores de 25 años, y el 30 por ciento de éstos
tienen menos de 20 años. Entre los 14 y los 19 años de edad, las ITS ocurren con
más frecuencia en muchachas que muchachos en una proporción casi de 2:1; esto
se iguala en ambos sexos hacia los 20 años. Se estima que 340 millones de
nuevos casos de sífilis, gonorrea, Chlamydia y de tricomoniasis se dieron en el mundo entero en 1999.
PREVENCIÓN
Póster de propaganda estadounidense (c.
1942-1945), posiblemente elaborado por una agencia del gobierno de ese país, y
dirigido a soldados y marineros de la Segunda Guerra Mundial donde se
apelaba a su patriotismo para exhortarlos a que se protegieran. El texto
incluye el términoenfermedades venéreas (nombre médico que se usaba
en esa época) y dice: "(Ella) puede parecer limpia PERO... las chicas que ligas,
las que encuentras en la calle, las prostitutas... DISEMINAN la SÍFILIS y
la GONORREA. No podrás vencer a (las potencias del) Eje si contraes
enfermedades venéreas." Se usaron imágenes de mujeres para capturar la
atención de los ciudadanos en contra de las infecciones.
PRESERVATIVO
Los preservativos o condones
proporcionan protección cuando se utilizan correctamente como barrera
desde/hacia el área que cubren. Las áreas descubiertas todavía son susceptibles
a muchas ETS. En el caso del VIH, las rutas de transmisión sexual implican casi
siempre el pene, puesto que el VIH no puede esparcirse a través de la piel
intacta; así, al proteger el pene de la vagina o del ano con un condón usado
correctamente, se impide con eficacia su transmisión. Un líquido infectado en
una piel rota que llevase a la transmisión directa del VIH no sería considerado
“transmitido sexualmente”, pero puede ocurrir teóricamente durante el contacto
sexual; esto puede evitarse simplemente dejando de tener contactos sexuales
cuando se tiene una herida abierta. Otras ITS, incluso infecciones virales, se
pueden prevenir con el uso de los condones de látex como barrera.
Los condones están diseñados, probados y
manufacturados para no fallar nunca si se usan apropiadamente. El condón nunca
es un cien por ciento seguro.
EL USO APROPIADO EXIGE:
·
No poner el condón demasiado firme en el
extremo, dejando 1,5 cm en la extremidad para la eyaculación. Si se coloca
el condón muy apretado, es posible que falle.
·
Usar un condón nuevo para cada encuentro sexual.
·
No usar un condón demasiado flojo, pues puede
hacer fracasar la barrera.
·
No voltear el condón después de haber terminado,
aunque no haya habido eyaculación.
·
No usar condones elaborados con sustancias
diferentes al látex y el poliuretano, pues no protegen contra el
VIH.
·
Evitar dejar el condón en el calor porque pueden
desgastarse.
·
Evitar el uso de lubricantes basados en aceite
(o cualquier cosa que contenga aceite) con los condones de látex, ya que el
aceite puede hacer que se rompan.
·
Evitar el uso de doble condón, pues la fricción
entre ambos puede hacer que se rompan.
PRUEBAS PARA DIAGNÓSTICO DE ITS
Las pruebas para diagnóstico de ITS pueden
aplicarse para buscar una sola de estas infecciones o bien incluir varias
pruebas individuales para una amplia gama de ellas, entre ellas las pruebas
para sífilis, gonorrea, chlamydia, hepatitis y las pruebas
de VIH. Sin embargo, no existe ningún procedimiento que pueda aplicarse para
detectar la presencia de absolutamente todos los agentes infecciosos, así que
es importante saber para cuál de las diferentes ITS sirve cada una de las
pruebas.
HISTORIA DE LOS TRATAMIENTOS
Durante este período se reconoció la importancia
del seguimiento de las pistas de infectados para tratar las ITS.
Llevando las pistas de las parejas sexuales de los individuos infectados,
haciéndoles exámenes para confirmar si estaban infectados, tratando al
infectado y siguiendo a su vez las pistas de sus contactos, las clínicas de las
ETS podían ser muy efectivas en la supresión de infecciones en la población en
general.
INFECCIONES Y ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
GONORREA
La gonorrea es una de las infecciones de
transmisión sexual (ITS) más frecuentes. La causante es la bacteria Neisseria gonorrhoeae,
que puede crecer y multiplicarse fácilmente en áreas húmedas y tibias del aparato
reproductivo, incluidos el cuello uterino (la abertura de la matriz),
el útero (matriz) y lastrompas de Falopio (también
llamadas oviductos) en la mujer, y en la uretra (conducto
urinario) en la mujer y en el hombre. Esta bacteria también puede crecer en la
boca, en la garganta, en los ojos y en el ano.
SÍNTOMAS
En la mujer:
·
secreción vaginal inusual
·
sangrado vaginal inusual
·
dolor en la parte inferior del abdomen
La mujer infectada puede no tener síntomas o
presentar ligeras molestias al orinar o flujo.
En el hombre:
·
dolor al orinar
·
secreción uretral purulenta
En el varón transcurren dos a tres días después
del contacto sexual antes de que se presenten los síntomas (dolor al orinar,
pues sale por la uretra). La gonorrea y la infección por clamidia pueden
ocasionar esterilidad cuando no se aplica el tratamiento.
La gonorrea predomina sobre la sífilis y no es
menos importante que esta.
SÍFILIS
Es una infección de transmisión sexual
ocasionada por la bacteria Treponema pallidum, microorganismo que
necesita un ambiente tibio y húmedo para sobrevivir, por ejemplo, en las membranas
mucosas de los genitales, la boca y el ano. Se transmite cuando se entra
en contacto con las heridas abiertas de una persona infectada. Esta enfermedad
tiene varias etapas: la primaria, secundaria, la latente y la terciaria
(tardía). En la etapa secundaria es posible contagiarse al tener contacto con
la piel de alguien que tiene una erupción cutánea en la piel causada
por la sífilis.
SÍNTOMAS
Si no es tratada a tiempo la enfermedad
atraviesa cuatro etapas:
·
Etapa primaria: el primer síntoma es una llaga
en la parte del cuerpo que entró en contacto con la bacteria. Estos síntomas
son difíciles de detectar porque por lo general no causan dolor, y en ocasiones
ocurren en el interior del cuerpo. Una persona que no ha sido tratada puede
infectar a otras durante esta etapa.
·
Etapa secundaria: surge alrededor de tres a seis
semanas después de que aparece la llaga. Aparecerá una erupción en todo el
cuerpo, en las palmas de las manos, en las plantas de los pies o en alguna otra
zona. Otros síntomas posibles son: fiebre leve, inflamación de los ganglios
linfáticos y pérdida del cabello.
·
Etapa latente: si no es diagnosticada ni tratada
durante mucho tiempo, la sífilis entra en una etapa latente, en la que no hay
síntomas notables y la persona infectada no puede contagiar a otras. Sin
embargo, una tercera parte de las personas que están en esta etapa empeoran y
pasan a la etapa terciaria de la sífilis.
·
Etapa terciaria (tardía): esta etapa puede
causar serios problemas como, por ejemplo, trastornos mentales, ceguera, anomalías
cardíacas y trastornos neurológicos. En esta etapa, la persona
infectada ya no puede transmitir la bacteria a otras personas, pero continúa en
un periodo indefinido de deterioro.
PAPILOMA HUMANO
Es una enfermedad infecciosa causada por el VPH (virus
del papiloma humano). Se transmite principalmente por vía sexual, aunque puede
contagiarse también en piscinas, baños y saunas. Se presenta en la piel de las
zonas genitales en forma de verrugas. Las lesiones son apreciables a
simple vista o se pueden diagnosticar por observación de tejidos con un microscopio.
SÍNTOMAS
Algunos de los síntomas más importantes que
sugieren la presencia de virus del papiloma humano son irritaciones constantes
en la entrada de la vagina con ardor y sensación de quemadura durante las
relaciones sexuales (se denomina vulvodinia), pequeñas verrugas en el área
ano-genital: cérvix, vagina, vulva y uretra (en
mujeres) y pene, uretra y escroto (en varones). Pueden variar en
apariencia (verrugas planas no visibles o acuminadas sí visibles), en
número y en tamaño, por lo que se necesita un especialista para su diagnóstico.
Aparecen alteraciones en elPapanicolaou, lo que refleja que en el cuello
del útero hay lesiones escamosas intraepiteliales (zonas
infectadas por VPH que pueden provocar cáncer).
VIH
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
es responsable del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y
ataca a los linfocitos T-4, que forman parte fundamental del sistema
inmunitario del ser humano. Como consecuencia, disminuye la capacidad de
respuesta del organismo para hacer frente a infecciones oportunistas originadas
por virus, bacterias, protozoos,hongos y otros tipos de
infecciones.3
La causa más frecuente de muerte entre las
personas que contraen el VIH es la neumonía por Pneumocystis
jiroveci, aunque también es elevada la incidencia de ciertos tipos de
cáncer como los linfomas de células B y el sarcoma de Kaposi.
También son comunes las complicaciones neurológicas, la pérdida de peso y el
deterioro físico del paciente. La mortalidad disminuyó mucho con el invento de
los medicamentos antirretrovirales.
El VIH se puede transmitir por vía sexual
(vaginal o anal) mediante el intercambio de fluidos vaginales o rectales o semen,
así como mediante el contacto con el líquido preeyaculatorio durante
las prácticas sexuales o por transfusiones de sangre. Una madre infectada
con VIH también puede infectar al niño durante el embarazo mediante
la placenta o durante el parto y la lactancia, aunque
existen tratamientos para evitarlo. Tras la infección, pueden pasar hasta 10
años para que se diagnostique el SIDA, que es cuando el sistema inmunitario
está gravemente dañado y no es capaz de responder efectivamente a las
infecciones oportunistas.3
Es muy importante destacar que una persona
infectada por el VIH puede o no desarrollar el SIDA. Muchos pacientes que han
sido diagnosticados seropositivos frente al VIH pasan largos periodos de tiempo
sin desarrollar inmunodeficiencia y es una condicion que se puede sobrellevar.
La condicion de SIDA no es permanente.
SÍNTOMAs
Los síntomas del SIDA en los adolescentes pueden
ser los mismos que en los niños y también pueden parecerse más a los síntomas
que se presentan a menudo en los adultos con el síndrome. Algunos adolescentes
y adultos pueden desarrollar una enfermedad con un aumento en la segregación de
espermatozoides, además de otra parecida a la gripe en el plazo de un mes o dos
después de la exposición al VIH, aunque muchas personas no desarrollan ningún
síntoma al infectarse. Además, los síntomas usualmente desaparecen en el plazo
de una semana a un mes, y se confunden a menudo con los síntomas de otra
infección viral. Los síntomas pueden incluir:4
·
fiebre
·
dolor de cabeza
·
malestar general
·
depresión
·
infertilidad
·
vómito
·
diarrea
VÍAS
DE TRANSMISIÓN
Las tres principales vías de transmisión del VIH
son:
·
Sexual (acto sexual sin protección). La
transmisión se produce por el contacto de secreciones infectadas con la mucosa
genital, rectal u oral de la otra persona.
·
Parenteral (por sangre). Es una forma de
transmisión a través de jeringuillas infectadas que se da por la utilización de
drogas intravenosas o a través de los servicios sanitarios, como ha ocurrido a
veces en países pobres; también en personas con hemofilia que han
recibido una transfusión de sangre infectada o productos infectados derivados
de la sangre; en menor grado, trabajadores de salud que estén expuestos a la
infección en un accidente de trabajo, como puede ocurrir si una herida entra en
contacto con sangre infectada; también debido a la realización de piercings, tatuajes y escarificaciones,
si se hace sin las debidas condiciones de higiene.
·
Vertical (de madre a hijo). La transmisión puede
ocurrir durante las últimas semanas del embarazo, durante el parto o al
amamantar al bebé. De las tres, el parto es la más problemática. Actualmente en
países desarrollados la transmisión vertical del VIH está totalmente controlada
(siempre que la madre sepa que es portadora del virus), ya que desde el inicio
del embarazo (y en ciertos casos con anterioridad incluso) se le da a la
embarazada una Terapia Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA),
especialmente indicada para estas situaciones; el parto se realiza por cesárea generalmente, se suprime la producción de leche
(y con ello la lactancia), e incluso se da tratamiento antiviral al recién
nacido.
COMO PREVENIR EMFERMEDADES DE TRANSMICION SEXUAL
¿Son frecuentes las Enfermedades de Transmisión Sexual?
Las Enfermedades de Transmisión Sexual, conocidas
como ETS, engloban múltiples enfermedades que se transmiten a través del
contacto sexual, incluyendo el contacto oral, anal y vaginal (en algunos casos
es suficiente el contacto piel-piel entre genitales para su transmisión). Están
producidas por diversos agentes infecciosos, como bacterias o virus. Se incluye
en este grupo de enfermedades el SIDA.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente en el mundo ocurren 250 millones de casos nuevos de ETS. En el caso concreto de la infección por VIH/SIDA, el número de personas infectadas en el año 2004 ha alcanzado su nivel más alto: se estima que durante 2004 se han infectado 4,9 millones de personas nuevas (10 cada minuto) y de éstas, cerca de la mitad son jóvenes entre 15 y 24 años. Existen actualmente en el mundo 39,4 millones de personas infectadas, siendo casi la mitad mujeres (informe ONUSIDA, 2004). En Europa, en los últimos 5 años ha aumentado un 112% el número de infectados por contacto heterosexual, lo que explica que las ETS estén también en aumento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente en el mundo ocurren 250 millones de casos nuevos de ETS. En el caso concreto de la infección por VIH/SIDA, el número de personas infectadas en el año 2004 ha alcanzado su nivel más alto: se estima que durante 2004 se han infectado 4,9 millones de personas nuevas (10 cada minuto) y de éstas, cerca de la mitad son jóvenes entre 15 y 24 años. Existen actualmente en el mundo 39,4 millones de personas infectadas, siendo casi la mitad mujeres (informe ONUSIDA, 2004). En Europa, en los últimos 5 años ha aumentado un 112% el número de infectados por contacto heterosexual, lo que explica que las ETS estén también en aumento.
En España, la verdadera incidencia (casos nuevos)
de estas enfermedades no se conoce con exactitud puesto que únicamente se
declaran obligatoriamente al sistema sanitario la sífilis, la gonococia, el
SIDA y la hepatitis (estas dos últimas pueden transmitirse por otras vías
diferentes a la sexual). Según datos del Instituto Nacional de Estadística
publicados en 2004, el 5,4% de la población que ha mantenido relaciones
sexuales refiere que ha sido diagnosticado de alguna ETS a lo largo de su vida.
¿Quién tiene riesgo de infectarse de alguna ETS?
El comportamiento individual es el determinante
más fuerte del riesgo de adquirir una ETS. Estas enfermedades son muy
frecuentes en las personas que comercian con el sexo, usuarios de drogas por
vía parenteral y en personas que tienen varias parejas sexuales. La
homosexualidad masculina supone un mayor riesgo debido a su asociación con un
cambio más frecuente de pareja y con determinadas prácticas sexuales, como el
coito anal, en el que se producen pequeñas heridas en el ano que facilitan la
entrada de microorganismos.
Las mujeres son especialmente vulnerables, puesto que la transmisión de las ETS suele ser más fácil de varón a mujer que viceversa. Además, por razones anatómicas y/o fisiológicas son más susceptibles de desarrollar cáncer genital tras la infección por el Virus del Papiloma Humano y de tener complicaciones más graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica. Se ha comprobado también que cada vez es mayor el número de mujeres infectadas por el VIH, llegando en el 2004 a igualarse casi con el número de hombres. No hay que olvidar que es posible también que la mujer embarazada transmita la enfermedad al feto o al recién nacido en el momento del parto, lo que puede dar lugar a consecuencias graves para la salud del recién nacido.
El inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales entre los adolescentes ha favorecido un incremento de las ETS en este grupo. La promiscuidad y las características específicas del epitelio genital de las adolescentes facilitan la adquisición de estas enfermedades. En un estudio científico, realizado en un grupo de mujeres universitarias inicialmente sanas, se demostró que al cabo de 3 años, cerca del 50% acababan infectadas por el virus del Papiloma Humano (uno de los factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de cuello uterino) y en varias de las estudiantes incluso sin que hubieran tenido relaciones sexuales completas, puesto que este virus se transmite por contacto piel-piel.
Existen otros factores sociales, culturales y de atención sanitaria que, junto con el comportamiento individual, determinan el riesgo de adquirir una ETS:
Las mujeres son especialmente vulnerables, puesto que la transmisión de las ETS suele ser más fácil de varón a mujer que viceversa. Además, por razones anatómicas y/o fisiológicas son más susceptibles de desarrollar cáncer genital tras la infección por el Virus del Papiloma Humano y de tener complicaciones más graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica. Se ha comprobado también que cada vez es mayor el número de mujeres infectadas por el VIH, llegando en el 2004 a igualarse casi con el número de hombres. No hay que olvidar que es posible también que la mujer embarazada transmita la enfermedad al feto o al recién nacido en el momento del parto, lo que puede dar lugar a consecuencias graves para la salud del recién nacido.
El inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales entre los adolescentes ha favorecido un incremento de las ETS en este grupo. La promiscuidad y las características específicas del epitelio genital de las adolescentes facilitan la adquisición de estas enfermedades. En un estudio científico, realizado en un grupo de mujeres universitarias inicialmente sanas, se demostró que al cabo de 3 años, cerca del 50% acababan infectadas por el virus del Papiloma Humano (uno de los factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de cuello uterino) y en varias de las estudiantes incluso sin que hubieran tenido relaciones sexuales completas, puesto que este virus se transmite por contacto piel-piel.
Existen otros factores sociales, culturales y de atención sanitaria que, junto con el comportamiento individual, determinan el riesgo de adquirir una ETS:
- En
muchas ocasiones los síntomas iniciales que producen las enfermedades de
transmisión sexual son poco llamativos y pueden pasar inadvertidos. Esto
hace que personas infectadas transmitan la enfermedad sin saberlo, contribuyendo
a su expansión. Además, el padecimiento de algunas ETS favorece la
transmisión de otras. Por ejemplo: la presencia de ulceraciones genitales
(como las de la sífilis o el herpes genital) favorece la transmisión del
virus del sida.
- Los
cambios en los patrones de conducta, como son el cambio frecuente de
pareja sexual, la promiscuidad sexual o la edad más precoz de inicio de
relaciones sexuales, junto con el permisivismo social ante estos
comportamientos sexuales no saludables, incrementan el riesgo de padecer
enfermedades de transmisión sexual y favorecen su transmisión.
- El
uso de los anticonceptivos, que ha contribuido a un aumento de la
promiscuidad sexual, y el aumento de la movilidad geográfica también son
factores que determinan la difusión de las ETS. En los últimos años, junto
con el aumento de la utilización de los preservativos, asistimos también
al aumento de la transmisión heterosexual del SIDA y no a su eliminación,
así como al avance de otras ETS. El preservativo ofrece una mala protección
para tres de las cuatro ETS más frecuentes: Chlamidia, Virus del Papiloma
Humano y Herpes. La infección por el Virus del Papiloma Humano puede
aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como femeninas, estén o
no cubiertas o protegidas con un preservativo de látex.
¿Se pueden prevenir estas enfermedades?
En Medicina, la prevención primaria
comprende las medidas encaminadas a disminuir el número de casos nuevos de una
determinada enfermedad, es decir, a disminuir la aparición de la enfermedad.
La prevención secundaria se ocupa del diagnóstico y tratamiento precoces de
una determinada enfermedad en la fase de latencia, es decir cuando todavía no
hay síntomas.
En el caso de las ETS, la detección y tratamiento precoces pueden controlar la extensión de las ETS producidas por bacterias. Sin embargo, la mayoría de las ETS virales (herpes, papiloma humano, SIDA) son incurables y algunas de ellas tienen consecuencias graves para la salud, llegando incluso a producir la muerte (por ejemplo, el Virus del Papiloma Humano se asocia al cáncer de cuello del útero). Todo esto subraya el papel central de la prevención primaria de las ETS. En el caso de la infección por el virus del papiloma humano es también primordial la prevención secundaria, con medidas encaminadas al diagnóstico y tratamiento precoz del cáncer de cuello de útero.
No hay que olvidar tampoco la investigación y control de los contactos de las personas infectadas.
En el caso de las ETS, la detección y tratamiento precoces pueden controlar la extensión de las ETS producidas por bacterias. Sin embargo, la mayoría de las ETS virales (herpes, papiloma humano, SIDA) son incurables y algunas de ellas tienen consecuencias graves para la salud, llegando incluso a producir la muerte (por ejemplo, el Virus del Papiloma Humano se asocia al cáncer de cuello del útero). Todo esto subraya el papel central de la prevención primaria de las ETS. En el caso de la infección por el virus del papiloma humano es también primordial la prevención secundaria, con medidas encaminadas al diagnóstico y tratamiento precoz del cáncer de cuello de útero.
No hay que olvidar tampoco la investigación y control de los contactos de las personas infectadas.
¿Cuáles son estas medidas de prevención?
En 1996, se propuso por primera vez de una manera
oficial la relevancia de las Recomendaciones "ABC" para
prevenir las infecciones por el virus del sida (VIH) y otras enfermedades de
transmisión sexual.
La letra "A" de "abstinence" (en inglés, abstinencia) , significa que lo prioritario y 100% eficaz para prevenir la infección es abstenerse de relaciones sexuales, y esto es realista en la práctica recomendando a los jóvenes que retrasen al máximo el inicio de relaciones sexuales. Lo mismo se puede decir de la monogamia mutuamente fiel, representada por la "B" de "be faithful" (en inglés, sé fiel). Finalmente, y en el caso de que fueran rechazadas las recomendaciones anteriores, se habla de la "C" de "condom", recomendando el uso de condones pero advirtiendo que reducen, pero no eliminan totalmente, el riesgo de contagio.
Estas recomendaciones ABC han sido de nuevo ratificadas en un Consenso Internacional, firmado por 140 expertos científicos de 36 países de todos los continentes (publicado en la revista Lancet, 2004). En este informe, se menciona específicamente a los jóvenes, siendo prioritaria la recomendación de que se abstengan de tener relaciones sexuales. A los jóvenes que ya las hubieran iniciado se les recomienda que dejen de tenerlas y cuando deciden seguir, se advierte que el uso de preservativos puede disminuir pero nunca eliminar el riesgo de contagio. Así mismo, se reconoce el papel que desempeñan muchas organizaciones religiosas de diferentes denominaciones y expertas en los mensajes "A" y "B".
Es cierto que el porcentaje de adolescentes que tienen relaciones sexuales aumenta y cada vez las inician antes. Por eso, algunas autoridades consideran que no es realista plantear a los jóvenes la abstinencia, como si la sexualidad y la promiscuidad fueran "inevitables" en sus vidas, y se limitan únicamente a recomendar el preservativo. Ante las graves epidemias del SIDA y de las ETS se debe dar toda la información posible a los jóvenes para que sus decisiones sean más informadas, es decir más libres.
La letra "A" de "abstinence" (en inglés, abstinencia) , significa que lo prioritario y 100% eficaz para prevenir la infección es abstenerse de relaciones sexuales, y esto es realista en la práctica recomendando a los jóvenes que retrasen al máximo el inicio de relaciones sexuales. Lo mismo se puede decir de la monogamia mutuamente fiel, representada por la "B" de "be faithful" (en inglés, sé fiel). Finalmente, y en el caso de que fueran rechazadas las recomendaciones anteriores, se habla de la "C" de "condom", recomendando el uso de condones pero advirtiendo que reducen, pero no eliminan totalmente, el riesgo de contagio.
Estas recomendaciones ABC han sido de nuevo ratificadas en un Consenso Internacional, firmado por 140 expertos científicos de 36 países de todos los continentes (publicado en la revista Lancet, 2004). En este informe, se menciona específicamente a los jóvenes, siendo prioritaria la recomendación de que se abstengan de tener relaciones sexuales. A los jóvenes que ya las hubieran iniciado se les recomienda que dejen de tenerlas y cuando deciden seguir, se advierte que el uso de preservativos puede disminuir pero nunca eliminar el riesgo de contagio. Así mismo, se reconoce el papel que desempeñan muchas organizaciones religiosas de diferentes denominaciones y expertas en los mensajes "A" y "B".
Es cierto que el porcentaje de adolescentes que tienen relaciones sexuales aumenta y cada vez las inician antes. Por eso, algunas autoridades consideran que no es realista plantear a los jóvenes la abstinencia, como si la sexualidad y la promiscuidad fueran "inevitables" en sus vidas, y se limitan únicamente a recomendar el preservativo. Ante las graves epidemias del SIDA y de las ETS se debe dar toda la información posible a los jóvenes para que sus decisiones sean más informadas, es decir más libres.
Se debería exigir la misma contundencia que para
otros problemas graves como el tabaco. Desde los organismos que velan por la
Salud Pública no se recomienda a los fumadores que sigan fumando pero con un
filtro que reduzca el riesgo de morir de cáncer de pulmón. Se les da la mejor
de las recomendaciones en base a lo que hoy en día se sabe científicamente. Así
mismo, se debería ayudar a los jóvenes a poder decir que "no" a esa
relación sexual precoz o a esa relación sexual esporádica o promiscua. En el
caso de los adultos es primordial la fidelidad.
Entonces, ¿son eficaces los preservativos para prevenir el SIDA y las
demás ETS?
A pesar del éxito de la aplicación de las
recomendaciones ABC en algunos lugares (en Uganda su aplicación ha conseguido
una disminución de casos de sida comparable a una vacuna contra el VIH 80%
eficaz), en muchos países se ha concentrado todo el esfuerzo preventivo en
recomendar el uso de los preservativos. Sin embargo, se sabe que la epidemia
del VIH/SIDA ha seguido aumentando precisamente donde más se han concentrado
las campañas de preservativos en un intento por reducir la epidemia. No ha sido
tampoco suficiente para frenar la epidemia en colectivos muy motivados, como el
de los homosexuales.
Los datos científicos más recientes indican que el preservativo no elimina el riesgo de contagio sino que lo reduce en un 80% y ofrece una mala protección para tres de las cuatro ETS más frecuentes: Chlamidia, Virus del Papiloma Humano y Herpes. Para calcular la probabilidad de transmisión de una ETS hay que tener en cuenta no sólo la eficacia del preservativo, sino también la duración de la infectividad, el número de relaciones sexuales que tiene un sujeto en un tiempo determinado y el número de personas diferentes con quien tiene dichas relaciones. El conjunto de estos datos permite entender cómo es posible que una persona acabe infectándose a pesar de usar el preservativo.
Hay que afirmar con contundencia que el preservativo "es eficaz" contra el sida pero no lo es al 100%. Por otra parte, decir que el preservativo reduce el riesgo en un 80%, no significa que "hay un 20% de fallos". En la práctica, los estudios confirman que de 100 personas con relaciones sexuales a lo largo de un año, y donde hay una persona infectada y otra que no lo está, se contagiarían aproximadamente 5,7. De utilizarse el preservativo siempre y correctamente, este riesgo se reduciría en un 80% y esto significa que el número de infectados acabaría siendo por lo tanto de 1,14 (es decir el 20% de 5,7). Además, esta probabilidad puede ser menor cuando la persona infectada recibe un tratamiento antirretroviral.
Es evidente, que a la hora de planificar medidas de prevención para el SIDA y las enfermedades de transmisión sexual, se deben tener en cuenta las evidencias científicas cada vez más abundantes sobre el mensaje "ABC" y no centrarse exclusivamente en el uso del preservativo. La falsa idea de "seguridad absoluta" de las campañas de "sexo seguro" en vez de "sexo más seguro" hacen que haya más jóvenes que tengan relaciones sexuales y que las comiencen antes, en contra de la recomendación "A". Es en éstos donde precisamente más fallos ocurren. Por otra parte, la estadística del 1,14% por año se acabaría acumulando de un año a otro y esto aumentaría inevitablemente el riesgo personal de infectarse al final. Todas estas cifras empeoran con la promiscuidad.
Los datos científicos más recientes indican que el preservativo no elimina el riesgo de contagio sino que lo reduce en un 80% y ofrece una mala protección para tres de las cuatro ETS más frecuentes: Chlamidia, Virus del Papiloma Humano y Herpes. Para calcular la probabilidad de transmisión de una ETS hay que tener en cuenta no sólo la eficacia del preservativo, sino también la duración de la infectividad, el número de relaciones sexuales que tiene un sujeto en un tiempo determinado y el número de personas diferentes con quien tiene dichas relaciones. El conjunto de estos datos permite entender cómo es posible que una persona acabe infectándose a pesar de usar el preservativo.
Hay que afirmar con contundencia que el preservativo "es eficaz" contra el sida pero no lo es al 100%. Por otra parte, decir que el preservativo reduce el riesgo en un 80%, no significa que "hay un 20% de fallos". En la práctica, los estudios confirman que de 100 personas con relaciones sexuales a lo largo de un año, y donde hay una persona infectada y otra que no lo está, se contagiarían aproximadamente 5,7. De utilizarse el preservativo siempre y correctamente, este riesgo se reduciría en un 80% y esto significa que el número de infectados acabaría siendo por lo tanto de 1,14 (es decir el 20% de 5,7). Además, esta probabilidad puede ser menor cuando la persona infectada recibe un tratamiento antirretroviral.
Es evidente, que a la hora de planificar medidas de prevención para el SIDA y las enfermedades de transmisión sexual, se deben tener en cuenta las evidencias científicas cada vez más abundantes sobre el mensaje "ABC" y no centrarse exclusivamente en el uso del preservativo. La falsa idea de "seguridad absoluta" de las campañas de "sexo seguro" en vez de "sexo más seguro" hacen que haya más jóvenes que tengan relaciones sexuales y que las comiencen antes, en contra de la recomendación "A". Es en éstos donde precisamente más fallos ocurren. Por otra parte, la estadística del 1,14% por año se acabaría acumulando de un año a otro y esto aumentaría inevitablemente el riesgo personal de infectarse al final. Todas estas cifras empeoran con la promiscuidad.
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